Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas

jueves, enero 06, 2011

JOHN W. CAMPBELL JR. - ¿Quién hay ahí? (El enigma de otro mundo & La cosa)

Campbell comenzó su carrera como escritor de ciencia ficción en 1930 con la publicación en la revista Amazing Stories del relato When the Atoms Failed. Su obras primerizas eran basicamente narraciones de aventuras espaciales, pero pronto comenzó a añadir a sus escritos elementos poco convencionales dentro del mundillo pulp, procurando dotar a los argumentos de un mayor rigor científico y a los personajes de un mayor carisma y profundidad. En esta primera etapa de su vida profesional destacó como un escritor prolífico, con un buen número de seguidores de las historias que escribía, tanto con su nombre como con algún pseudónimo, aunque si tuvieramos que elegir una de entre todas ellas seguramente nos decantariamos por ¿Quién hay ahí? (1938), elegida en 1973 por la Asociación de escritores de ciencia ficción y fantasía de Estados Unidos como una de las mejores de los mejores relatos de ciencia ficción de la historia.

John W. Campbell, pese a sus buenas maneras a la hora de escribir, es recordado sobre todo por su labor como editor en la revista Astounding Science Ficction. Una labor que llevó a cabo con notable éxito, dignificando lo que hasta la fecha no era más que un subproducto literario que tan solo buscaba entretener a los adolescentes con historias ligeras que en su mayoría se fundamentaban en los tópicos de las novelas policíacas y del oeste, a las que se dotaba de un escenario futurista plagado de monstruos del espacio exterior, invasiones alienígenas y malvados científicos locos.

Con Campbell llegó una nueva era a la ciencia ficción, una revolución que dignificó el género gracias a la incorporación de nuevos temas al imaginario fantástico y, sobre todo, de unos autores jóvenes y entusiastas entre los que se pueden contar a Asimov, Heinlein, Van Vogt, Lester del Rey y Sturgeon entre otros que añadían nuevos temas al imaginario fantástico, todo ello bajo la batuta de un Campbell que exigía rigor científico y calidad literaria en todo aquello que publicaba; estas premisas y su buen hacer en la revista Astounding fueron el eje sobre el que giro la ciencia ficción de esa época a la que se llegó a llamar la Edad de Oro y que supuso un sustancial salto de calidad que posibilito la salida del ghetto que había sido hasta entonces la ciencia ficción.

Pero su actividad como editor no hizo que dejara de lado su pasión por la escritura; fruto de ello es el relato que nos ocupa, Who goes there?, que en nuestro país fue traducido como ¿Quién hay ahí? Esta novela corta, seguramente la más conocida y trascendente de su producción,  escrita por Campbell con el pseudónimo de Don A. Stuart, aparece por primera vez en el número de agosto de 1938 de la revista Astounding Science Fiction, curiosamente el mismo año que comenzó a dirigir la revista.

El argumento del relato narra las peripecias de una expedición científica destinada en lo más recóndito de la Antártida como consecuencia del descubrimiento que en dicho lugar hacen de una nave extraterrestre sepultada bajo los hielos desde hace milenios. En el interior de la nave encuentran un extraño ser de origen alienígena en estado de hibernación que es posteriormente descongelado por los expedicionarios.  El extraterrestre posee la capacidad de adoptar la forma, los recuerdos y la personalidad de cualquier ser vivo, incluidos los seres humanos, a los que va eliminado  y suplantando para poder moverse con total impunidad por la base al adoptar la forma física de sus víctimas sin que el resto de expedicionarios lo detecten. De esta manera, lo que parecía una novela de ciencia ficción se va convirtiendo de manera paulatina en un relato de terror en el que el motor de la acción es la identificación y caza del extraterrestre. La desconfianza entre los expedicionarios va en aumento llegando a producirse enfrentamientos entre ellos debido a la psicosis que se ha desatado en la base con la irrupción del misterioso y mortal extraterrestre. En la parte final de la novela los supervivientes conciben una prueba que se deben realizar con una muestra de su sangre para verificar quién es el visitante de otros mundos y destruirlo antes de que consiga escapar. 

El relato ha sido llevado al cine dos veces: la primera en 1951 con el título The thing from another world que se estreno en los cines españoles con el título de El enigma de otro mundo, dirigida por Chistian Nyby y producida por Howard Hawks, quién también se encargo de escribir el guión en el cual hizo una libre interpretación de la obra de Campbell. El guión de Hawks cuenta la historia de unos científicos destinados en una base polar que descubren una extraña nave espacial alienígena enterrada en el hielo, dentro de la misma encuentran un extraño ser de apariencia humana, a pesar de que su composición celular es más parecida a los vegetales; el alienígena necesita nutrirse de sangre humana para sobrevivir, con lo que el resultado final hace de la película un híbrido de géneros entre la ciencia ficción y el terror. El guión refleja la visión de desconfianza que se había extendido en la sociedad americana tras el bombardeo nuclear de Hiroshima y Nagasaki y el consiguiente miedo a los adelantos científicos que ponían en peligro la vida en el planeta. Un planteamiento alejado de la idea original de Campbell, más en la línea del perenne planteamiento conservador de buena parte de la sociedad norteamericana que desconfía sistemáticamente de todo lo que viene de fuera de sus fronteras.

En 1982, el afamado director John Carperten realizó un remake de la misma, mucho más fiel a la obra original de Campbell, que llevó por título The thing y que llegó a nuestras pantallas como La cosa. El guión fue escrito por Bill Lancaster y la película protagonizada por Kurt Russell. El argumento no se aleja de la propuesta original del relato y presenta en el mismo una forma de vida parasitaria de origen extraterrestre capaz de imitar la forma de los seres humanos y de otras forma de vida desconocidas (inolvidable el arácnido con cabeza humana). El alienígena es devuelto a la vida por los científicos de una apartada estación polar a los que irá eliminando uno tras otro mientras se produce un estado de psicosis y terror entre los supervivientes. En el momento de su estreno paso casi desapercibida, sin duda eclipsada por E.T., la película de Spielberg que presentaba a los extraterrestes como personajes más positivos y amigables que en la película de Carpenter. A pesar de este contratiempo inicial, el tiempo ha convertido La cosa  y a su director en un referente  del cine de terror.

Para finales de 2011 se espera el estreno de una nueva versión de este clásico dirigida por Matthijs van Heijningen, escrito por Eric Heisserer y protagonizada por Mary Elizabeth Winstead y Joel Edgerton en los papeles principales.



sábado, agosto 21, 2010

ORIGEN: LOS "PRESTIGIOS" DE CHRISTOPHER NOLAN

Christopher Nolan vuelve a la carga con otro producto diseñado minuciosamente para atrapar la atención del público. Inception, título original en inglés que aquí se ha traducido como Origen será, sin duda, la experiencia cinematográfica del año. La película técnicamente es correcta, flojita en las partes de acción para las que Nolan no está muy dotado, buena en la dirección actores, notable en la originalidad del guión (le acusan de plagio) y excelente a la hora de plantearle al espectador su creación como un rompecabezas de realidades disfrazadas de sueños, o de experiencias oníricas que superan la realidad para que éste interprete las pistas que el director va lanzando continuamente en boca de sus personajes.

La película me dejó tanas interrogantes tras su primer visionado que no he podido resistir la tentación de volver a verla. Así pues, pertrechado con una buena provisión de “crispetes” y al amparo de un jersey ligerito para soportar el aire acondicionado del cine, me he dispuesto a encontrar una solución que me convenza sobre la naturaleza de los acontecimientos que Nolan ha ido colocando a lo largo de las dos horas y media que dura Origen. Y, por supuesto, descubrir los “prestigios” que utiliza para confundir al espectador. Por supuesto mi interpretación sobre la realidad será una de tantas que se hagan sobre Inception, y esto es lo realmente bueno del film, trasladar la experiencia de su guión más allá de las salas de cine y animar a crear una interpretación o un guión paralelo de lo que uno ha visto. A partir de aquí abstenerse de leer aquellos que no hayan visto la película

Mi principal duda residía en conocer cuál era el auténtico “tótem” de DiCaprio. Porque la peonza no puede ser: era el “tótem” de su mujer y, como se explica en una escena, debe ser personal e intransferible. Se trata de un elemento fundamental para diferenciar lo que es un sueño de la realidad, es el elemento que fija la experiencia que se está viviendo como algo real y lo diferencia de una experiencia onírica. Durante el primer visionado, la no aparición, con una relativa claridad, de un objeto que pueda ser considerado como tal me llevó a la (¿errónea?) suposición de que todo formaba parte de un sueño. Esta sensación la reforzaba la enigmática última escena de la película con la peonza bailando de manera ininterrumpida anunciando que todo era un sueño. Pero esto sólo sería así en el caso de que la peonza fuera el “tótem”, y sabemos que eso es imposible: Nolan nos pondrá trampas, pero no nos podrá mentir haciendo posible que se comparta un “tótem”, cuando una de las reglas del juego lo prohíbe. Por lo tanto debía existir un elemento para DiCaprio con el que pudiera separar realidad y sueños. En el segundo visionado de la película presté especial atención a cada momento en que la peonza señalaba realidad o sueño. Y no hay que esperar mucho para descubrir en una escena la tramposa utilización que hace Nolan de la misma:  DiCaprio está sentado en la habitación de un hotel; gira la peonza mientras se apunta a la cabeza con una pistola; la peonza cae y DiCaprio se relaja, aparentemente ese momento es real; suena el teléfono; lo coge y le contesta una voz; su hijo, de quien está separado desde hace tiempo. No se muestra a su hijo. Solo una voz impersonal. La aparición de sus hijos se hace un elemento recurrente en diversos momentos de la película; pero siempre en momentos que son reconocidos como sueños. Por ejemplo en el bar del hotel, en el instante que habla con el heredero de la Cobol Enterprise; de igual manera aparecen en el mundo límbico que creó junto a su mujer, sin olvidar su último encuentro onírico con ella, momento en que los repudia al ser consciente de que solo son fruto de su subconsciente. Los niños siempre aparecen sin un rostro que les de entidad personal. Son sombras que juegan de espalda a su padre y que éste evita mirar; no son reales, sabe que no son reales porque no tienen rostro. Por lo tanto, sus hijos son el “tótem” que le hace diferenciar realidad y sueños. Volvamos a la última escena. DiCaprio entra en el salón de su casa. Los niños juegan en el jardín. Saca la peonza y la hace girar como si quisiera saber si es real o no. Sus hijos se giran, lo ven y corren a su encuentro. Podemos ver sus caras, tienen una identidad. DiCaprio no hace caso a la peonza para determinar realidad o ficción, sabe a ciencia cierta que todo es real  y actúja en consecuencia abrazando a sus hijos, mientras tanto Nolan dirige la cámara hacia la peonza mientras gira…fin. No deja tiempo para que caiga (si es que cae), aunque el sonido de la peonza anuncia que empieza a caer (otro elemento de discusión).

Este es para mí el “prestigio” clave de la película: el “tótem” de DiCaprio, pero no es el único. Otro supuesto “prestigio” que se esconde es descubrir quién es el que dirige el juego, el titiritero que mueve los personajes y ha planeado la liberación espiritual de DiCaprio; porque a esta altura de la película tendremos claro que este último no es más que el sujeto pasivo sobre el que se proyecta un plan bien trazado para desligar de su subconsciente el sentimiento de culpa por la muerte de su mujer. Aquí aparece Michael Caine, un actorazo como la copa de un pino que tan sólo tiene presencia en dos escenas, apenas minuto y medio, en una película de más de dos horas. Un personaje aparentemente secundario aparece interpretado por el mejor actor del reparto. ¿Quiere Nolan decirnos algo? Del personaje sabemos que es el abuelo de los hijos de DiCaprio, no recuerdo que especifique si es el padre de él o de ella; sabemos que es quien ha enseñado a DiCaprio todo lo que sabe sobre introducirse en el mundo de los sueños ajenos; por lo tanto es una eminencia en el tema (¿ha creado la tecnología o la técnica?). Es el que más necesidad tiene para que DiCaprio recupere la “cordura”, sus nietos lo necesitan. Sería pues, el más indicado para idear el descenso hasta lo más profundo de la mente de DiCaprio para liberarlo, previa catarsis, de la culpa de los recuerdos. Ariadne (el nombre no puede ser más alegórico), alumna destacada de Caine, lo conduciría por el laberinto de sus recuerdos hasta acabar con el minotauro que lo atormentaba. El resto son comparsas para hacer creer a DiCaprio que estaba metido en una guerra entre multinacionales. En mí versión de los hechos DiCaprio sólo está “despierto” los 3 últimos minutos del film. Despierta en el avión, lugar donde ha transcurrido todo.

Bueno. Un desvario mental de lo más entretenido que quizás cambie con un seguro tercer visionado del film...o no.

martes, octubre 14, 2008

RIDLEY SCOTT & JOE HALDEMAN

Según anuncia “europapress”: Ridley Scott vuelve a la ciencia ficción con La guerra interminable ( The Forever War); sin duda una de las mejores novelas del género. El propio director adelanta unas breves pinceladas de cómo será la película: "He perseguido esta obra durante 25 años. Será una película épica, una mezcla de 'La Odisea' y 'Blade Runner' que parte de una premisa brillante y desorientadora".

Los aficionados al cine, y en particular al que realiza este gran director, estamos de enhorabuena, si además le sumamos al buen hacer de este cineasta una materia prima como es la extraordinaria novela de Haldeman el resultado debe ser espectacular.

Ahora toca esperar y estar al tanto de cómo se desarrollen los acontecimientos en cuanto a actores y demás.

domingo, agosto 27, 2006

LA JOVEN DEL AGUA de M. Naight Shyamalan


Última película de ese nuevo icono del fantástico que es M. Naight Shyamalan. En esta ocasión lleva a la gran pantalla la versión de un cuento de hadas que escribió para sus hijos. Dentro de lo increiblemente mediocre que es este tio como director, como actor es para cortarse las venas, pero por una vez tengo que admitir que he disfrutado mucho con uno de los bodrios que perpetra.

Hasta la fecha me parecía insufrible el aura de infinita superioridad con la que se rodea este director. Con la buena acogida de su primera película se autoproclamó como el elegido para sustituir a Spielberg como nuevo gran creador de ilusiones y fabricante de sueños de Hollywood, y como tal heredero se comporta, o lo intenta con más pena que gloria.

Me ha encantado el giro hacia una nueva visión optimista de la vida que apunta Shyamalan con esta nueva entrega sacada de su inagotable imaginación . Un cuento de hadas urbano, escenificado en el claustrofóbico mundo de un grupo de perdedores excluidos de la exigente sociedad de consumo americana. La aparición de una ninfa que anuncia grandes cambios para un futuro mejor los une en la creencia de una realidad mágica como única vía de escape para la deprimente realidad en la que viven.

La película tiene muchos defectos, pero si se deja la mente en blanco y se contempla con la serena ingenuidad de un niño se disfruta extraordinariamente.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...