Google+ Followers

domingo, enero 23, 2011

MURRAY LEINSTER - Ataque desde la cuarta dimensión

El norteamericano Murray Leinster, pseudónimo del escritor William F. Jenkins fue uno de los máximos representantes de la literatura pulp de principios y mediados del siglo XX. Su nombre se asocia de manera indefectible  al grupo de escritores comandados por Campbell, que conformaron el núcleo de la llamada Edad de Oro de la ciencia ficción, y a la revista Astounding, la más paradigmática de las publicaciones dedicadas a este tipo de relatos, aunque la trayectoria de Leinster como escritor comenzó mucho antes de que apareciera esta revista. El para muchos decano de la ciencia ficción, publicó su primer relato, The Runaway Skyscraper en 1919, siendo éste el punto de partida de una de las carreras más prolíficas en cuanto a la cantidad de relatos escritos, más de 1500, y un buen número de novelas, la mayoría dedicadas a la ciencia ficción, aunque también cultivó otros temas asociados a las publicaciones para adolescentes como el wester, el terror o el misterio. Entre los premios recibidos a lo largo de su dilatada trayectoria destacan el Hugo a la mejor novela corta por Exploration Team, editado en España por Vértice en la recopilación Explorador de planetas (1963), en el número 3 de la colección Galaxia, pudiéndose encontrar también en el número 36 de  la desaparecida revista Nueva Dimensión; asi mismo, recibió un retro Hugo en 1996 por la novela corta First Contact; ésta última se puede encontrar publicada en castellano en la editoral Caralt en la recopilación El planeta solitario (1980) o en el número 78 de la revista Nueva Dimensión.

A pesar de su amplia trayectoria y su buen hacer, Murray Leinster es hoy día un autor totalmente olvidado por editores y lectores. En nuestro país tan sólo los más veteranos aficionados a la ciencia ficción, forjados en la lectura de viejas colecciones como Nebulae, Cénit y Galaxia, entre otras, recuerdan sus obras. Leinster no fue un escritor virtuoso en cuanto al uso de las palabras o a la innovación en las formas literarias, pero sus historias siempre resultaban amenas y entretenidas gracias a la agilidad y dinamismo que sabía insuflarle a las tramas, a pesar de que éstas aparecen lastradas por lo que demandaban los lectores de las publicaciones pulp: aventuras sin tramas complicadas en exceso, sentido de la maravilla, paisajes oníricos alternados con otros dantescos y personajes sin demasiado fondo que sirvieran como héroes prototípicos para que el lector se sintiera identificados con ellos. A pesar del poco margen de maniobra que dejaban las apetencias de los lectores, Leinster aportó un buen número de ideas originales que abrieron nuevas puertas en el género de la ciencia ficción; por ejemplo fue el primero en ideal un intrumento comparable a lo que hoy día llamamos PC, y a una red de información similar a nuestro internet, tal y como aparece en Un lógico llamado Joe (1946), uno de sus relatos más famosos; otra de sus grandes aportaciones fue la de los universos paralelos, una idea que exploró en 1934 en el relato Sidewise in Time y que sería el eje sobre el que giraría la novela que hoy nos ocupa: The other side of here (1936), título adaptado aquí por la colección Nebulae en 1956 como Ataque desde la cuarta dimensión. La lectura de esta novela, sobre todo comparándola con Operación Terror (1962), de la que en breve escribiré una reseña, nos sirve para descubrir un buen número de características esenciales de la obra de Leinster. Pese a que la mayor parte de sus novelas pertenecen al space opera y trascurren en un futuro lejano, las dos que nos sirven de guía "ideológica y formal", por llamarlo de alguna manera, tienen como referencia temporal el presente y giran entorno a otro de los grandes paradigmas de la ciencia ficción: la invasión del planeta por parte de "extraterrestres".

En Ataque desde la cuarta dimensión, vio la por primera vez en el número de agosto de 1936 de la revista Astounding. El argumento es sencillo y transparente con la intención de ayudar a que el  lector se meta en la novela desde la primera página; la facilidad y la rapidez con las que Leinster presenta los personajes y la trama, apenas un capítulo, dan sobrada muestra de las tablas como escritor que ha ido adquiriendo con los años. En tan breve espacio de tiempo es capaz de ponernos al corriente sobre una misteriosa serie de muertes y despariciones de afamados hombres de ciencia que se van sucediendo por todo el mundo. La hija de uno de los científicos desaparecidos y el prometido de ésta serán los encargados de descifrar todos los enigmas que se les irán presentando y, como resultado y premio por todo este esfuerzo, salvar al planeta. Aparecen aquí algunas de las "señas de identidad" de Leinster: el protagonismo suele recaer en una joven pareja, con más peso en la acción para el hombre, eso sí, perteneciendo estos héroes a lo que podríamos llamar "gente corriente", nada de superhombres entrenados para acometer las mayores hazañas, sino buenos ciudadanos que al verse sometidos a una situación de peligro reaccionan de manera ejemplar. La descripción que hace del entorno es también esclarecedora en cuanto a los sentimientos nacionalistas de Murray y de su miedo por que la paz y estabilidad alcanzada por su país se vea alterada por una amenaza exterior: tanto en esta novela, en la que hace una descripción idílica de la pequeña población en la que viven los protagonistas, como en Operación Terror, cuyo escenario principal son los bucólicos bosques estadounidenses. En ambos relatos el autor deja entrever un temor, casi paranoico, a perder el estado de paz social que han reconquistados sus paisano tras vencer  las duras vicisitudes económicas heredadas de la caída de la bolsa en el 29, como es el caso de esta narración, o la sensación de estar en el punto de mira de la amenaza "roja" que se desató en los EEUU al finalizar la II Guerra Mundial, como se apunta en Operación Terror. Ese enemigo invisible con el que ha convivido la sociedad norteamericana durante buena parte del siglo XX, en forma de fascismo o comunismo, toma cuerpo en Ataque desde la cuarta dimensión de  manera repentina en forma de plaga bíblica: en distintas zonas del país los seres vivos comienzan a quedar petrificados, convertidos en estatuas de sal. Pero la realidad de lo que sucede está bastante alejada de manifestaciones de tipo sobrenatural, no es más que el resultado de una violenta invasión por parte de seres humanos, idénticos a nosostros, provenientes de una dimensión paralela, los cuales han hecho prisionero al científico terrestre que ha ideado la manera de crear puertas que conecten entre sí nuestra dimensión y la de los belicosos atacantes. La finalidad finalidad de los "invasores" no es muy compleja, puesto que su única aspiración es la de saquear todo lo que puedan y llevarse a las mujeres jóvenes para que les sirvan de esclavas sexuales, junto a los mejores científicos del planeta para que trabajen para ellos y les ayuden a dar un salto tecnológico que los saque del estancamiento industrial en el que están inmersos. En el conflicto que se genera la prensa nacional es presentada por Leinster como un aparato de propaganda al servicio del estado y de los gobernantes, al querer tapar la realidad de lo que ocurre y ocultar su incopetencia, culpando de los sucedido a un extraño virus que convierte los tejidos de los seres vivos en piedra; de igual manera, en Operación Terror, el gobierno y los medios de comunicación controlados por el aparato del estado también ocultan la realidad de lo que está ocurriendo, siendo en los dos casos la actuación individual de los personajes protagonistas las que anulan la amenaza y "salvan" a la humanidad, un guón que, por lo próximo a sus ideales, podría haber escrito el mismo Heinlein.
 
La manera en que Leinster presenta a los invasores en Ataque desde la cuarta dimensión, como unos pobres campesinos subyugados por las élites aristocráticas que los tiene sometidos, tiene un cierto parecido con la visión que muchos políticos e intelectules americanos tenían de la Europa del momento, 1936. Un contiente que se debatía entre el ascenso del fascismo y el peligro bochevique; por lo tanto, no es descabellado pensar, que los "invasores" que dibuja Leinster en sus obras, amenazando la paz y estabilidad del prospero pueblo americano, son el reflejo de la desconfianza que, de manera continuada, ha sentido la sociedad americana por todo lo que pueda llegar de fuera, sobre todo de Europa. Como último elemento representativo de las novelas de Murray Leinster, se debe citar su ironía y sentido del humor, sobre todo aplicado a algunos conceptos científicos de los que hace autentica mofa; por ejemplo, las armas con las que consigue derrotar al enemigo en ambas novelas con pequeños ingenios construidos con una batería de coche, una antena de radio y unos alambres; con unos elementos tan simples consigue resultados mágicos, como destruir blindados a distancia: un cachondo mental.

Pese a que Asalto desde la cuarta dimensión no es ni mucho menos la mejor obra de Leinster, tampoco la peor, si que es, a mi entender, la que mejor deja ver la manera de entender la literatura pulp por parte de uno de sus grandes maestros. Difícilmente una editorial apostará en un futuro próximo, ni lejano, por recuperar las obras de este genio olvidado. Aunque gracias a los nuevos e-readers, y a la facilidad que ofrece internet (ese lógico llamado Joe, que diría Leinster) para conseguir un buen número de obras de Leinster, seguro que muchos se animarán a conocerlo más de cerca. La experiencia vale la pena.

2 comentarios:

Jorge Vilches dijo...

Estupenda reseña. Me he bajado El planeta solitario. Tiene muy buena pinta.
Saludetes

Toniluro dijo...

Gracias por la visita y el comentario. Leinster tiene cosas muy interesantes, seguro que te gusta.

Saludos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...