KOMARR - Lois McMaster Bujold
Una nueva entrega de las aventuras de Miles Vorkosigan siempre merece ser leída con la debida atención. Aunque en Komarr se puede apreciar esa irregularidad de la que hace gala la saga, alternando títulos memorables con otros de escaso interés. Y es que el desgaste que ha sufrido el personaje y la autora a lo largo de los años aconseja una voluntaria retirada a tiempo antes de que sea el lector quien se retire de la serie.Así pues, consciente s de habernos ofrecido lo mejor de su repertorio en entregas anteriores, la Bujold, como madre amantísima que ha sido siempre para su retoño, comienza a prepararle a Miles un merecido retiro. Para tal fin, lo llevará a Komarr en su nuevo papel de Auditor Imperial, el más alto rango en el cursus honorum barrayarés. Allí encontrará su mujer ideal; una superlativa mujer que atesora en sus prietas carnes todas y cada uno de las virtudes que distinguen a los personajes femeninos de la Bujold: inteligencia, abnegación, belleza, sacrificio, valores filiales y maternales, etc. Eso sí, un pequeño detalle la apartará momentáneamente de Miles: es una mujer casada.
Como buena anfitriona que siempre ha sido la buena de la Bujold - y ante lo poco atractivo que puede resultar sus maniobras celestinescas para la mayoría de lectores habituales de sus obras – adornará el argumento de Komarr con la habitual parafernalia de intrigas, crímenes y misterios a resolver que tanto gustan a los incondicionales de su obra, de esta manera nos hará sentir más cómodos entre sus páginas. Después del paso en otras entregas anteriores por escenarios an representativos del universo Vorkosigan resulta lógico este acercamiento a otro de los planetas más representativos y con más peso en la saga como es Komarr; donde se guarda un infausto recuerdo del padre de Miles, al que apodan "el carnicero", por las tropelías que se le atribuyen en conflictos anteriores. lo La novela en si va de menos a más creciendo en ritmo e interés, dos elementos que siempre ha trabajado muy bien la autora, al igual que la estructura de los personajes, siempre correctos. Por otra parte, se puede destacar otro elemento común en muchas de sus obras como es el de la introspección de sus personajes gracias al recurso de la primera persona en varios de ellos; de esta manera podemos introducirnos en sus más íntimos pensamientos y sensaciones, conocerlos en profundidad e interacturar con ellos, adelantarnos a sus movimientos haciendolos nuestros gracias a la simbiosis que crea entre lector y personaje.
En resumen, una entretenida aventura de Vorkosigan que, pese a no aportar nada nuevo a la saga, se lee de un tirón y al final nos deja con ganas de más. Se puede destacar como elemento positivo e toque de humor ácido que distingue el devenir de Miles, así como su capacidad para autoflagelarse; dos elementos unidos a su personalidad que lo hacen tan próximo al lector y que en Komarr brillan con luz propia. Como elemento negativo se puede destacar el abandono del mejor personaje de la serie, Mark el hermano clon de Miles. En anteriores entregas se podía apreciar como la serie ganaba interés cuando el resto de los personajes habituales ganaban protagonismo, pero parece que se abandona esta estrategia para volver al sistema de siempre, que tampoco está nada mal.
Etiquetas: ciencia ficción, Lois McMaster Bujold, Nova Ediciones B, space opera


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