miércoles, julio 25, 2007

JOHN SCALZI - La vieja guardia

 La vieja guardia (2005) fue la carta de presentación de John Scalzi en nuestro país. Con esta novela de ciencia ficción militar que fue nominada para el Hugo del año 2006, sorprendentemente según mi opinión, se inicia una serie que continuaría con Las Brigadas Fantasma (2006), La última colonia (2007) y La historia de Zoë (2008), todas ellas publicadas por Minotauro con una buena acogida en ventas y críticas por parte de los aficionados al género.

La primera impresión que uno tiene al adentrarse en las páginas de La vieja guardia es que se encuentra ante el enésimo homenaje a dos de los clásicos inmortales de la ciencia ficción: la celebrada y discutida Tropas del espacio (1960) del maestro Heinlein y la no menos brillante La guerra interminable (1975)de Joe Haldeman. El resultado de tan sentido tributo es un space ópera bélico que cuenta las hazañas de las Fuerzas de Pefensa Colonial (FDC) en sus enfrentamientos con otras razas del universo en la pugna con éstas por los recursos de los escasos planetas habitables que existen; la principal arma para acometer dicha conquista es el alistamiento voluntario de la flor y nata de los residentes de los geriátricos: abuelos septuagenarios que en el final de sus días deciden enrolarse en las Fuerzas de Defensa Colonial, una fuerza militar que se nutre de ancianos a los que se les proporciona un nuevo cuerpo joven con un ADN mejorado y aplicaciones de nanotecnología que les proporcionan una mayor velocidad, resistencia, capacidad de oxígeno en sangre además de potenciar los sentidos; junto a estas mejoras, también cuentan con un dispositivo BrainPal que funciona como una interfaz neuronal que les permite comunicarse con sus compañeros de las FDC.
Para este renacer el autor utiliza la misma fórmula empleada por Richard Morgan en su genial Carbono Alterado y David Brin en Gente de Barro: la platónica trasmigración del alma de un cuerpo a otro. Un recurso “científico” que, en otras manos, genera una gran cantidad de recursos que pueden enriquecer la trama de la novela aportando elementos de discusión sobre la religión o la inmortalidad, y que Scalzi deja de lado para centrarse en el anodino deambular de un grupo de calenturientos reclutas en unos escenarios que Scalzi no desarrolla convenientemente.
La novela en sí es un relato en primera persona del soldado John Perry, un escrito retirado de 75 años de edad, que tras la muerte de su esposa se alista en las FDC. Después de recibir la instrucción básica y experimentar sensaciones ya olvidadas con su nuevo cuerpo, Perry comienza su nueva vida como militar participando en varias escaramuzas en las que se enfrenta contra un repertorio de las muchas razas extraterrestres que compiten con los terrestres. El estilo narrativo de la novela es directo y de ritmo ágil, más por el minimalismo en cuanto a recursos literarios y profundidad en las ideas que encontraremos en el texto que por el buen hacer del autor. Sí que son dignos de mención algunos elementos que recuerdan vagamente las características de la novela bizantina, como es la historia de amor entre las reencarnaciones del protagonista y la que fue su esposa en “la vida civil”, con un satisfactorio final feliz después de que nuestros sufridos héroes se tengan que enfrentar a múltiples peligros que amenazan con separarlos de forma y manera definitiva. Una dosis de sentimentalismo que aporta un leve toque de clasicismo al insustancial y plano “revival” de Tropas del Espacio que Scalzi no ha terminado de llevar a buen puerto, seguramente por su bisoñez en las lides literarias, nada que no se cure con el tiempo. Qué más decir de La Vieja Guardia: qué entretiene y se lee rápido, pero que no termina de ser lo que esperaba.

viernes, junio 29, 2007

EL CASO JANE EYRE - Jasper Fforde

En su habitual prólogo, Miquel Barceló apunta la siguiente cuestión sobre la obra Jasper Fforde: “El caso Jane Eyre puede llegar a ser idolatrada por unos lectores mientras que otros, la consideren incluso ridícula”. No le falta razón, a nadie dejará indiferente la nueva novela que publica Ediciones B, seguramente, su entrada en nuestro panorama literario no tendrá un termino medio en lo que a la aceptación de los lectores se refiere, o bien se convertirá en el nuevo banderín de enganche de la colección Nova, como lo fue en su momento la serie de aventuras de Miles Vorkosigan o, por el contrario, será un rotundo fracaso. Los lectores decidirán. Unos, sin duda, se convertirán en incondicionales de Thursday Next y la encontrarán genial y otros pensarán que no es nada del otro jueves y le darán la espalda después de un primer acercamiento.

En mi caso me considero afortunado de haberme encontrado con está estupenda novela. No esperaba gran cosa y he tenido la agradable sorpresa de disfrutar enormemente con su lectura. Las sensaciones que me trasmitía desde la primera página hacía mucho tiempo que las tenía olvidadas; me reencontraba con una lectura fresca, adictiva y muy divertida, repleta de un ingenio exuberante que demanda la complicidad del lector en todo momento; unos personajes inmersos en unas situaciones tan hilarantes como delirantes y todo ello aderezado con los continuos juegos de palabras con que está construida la narración.

Esta primera entrega de las aventuras de la detective literaria Thursday Next es una presentación del particular universo paralelo donde se ubica la acción. Una realidad alternativa presentada como una ucronía psicodélica donde, después de 130 años, continúa la guerra de Crimea entre Inglaterra y Rusia; una sociedad en la que el principal medio de trasporte aéreo es el dirigible (no se ha descubierto el motor a reacción), Gales es un país comunista gracias a que Lenin se casó con una galesa; se puede viajar en el tiempo, los hombres lobo y los vampiros campan a sus anchas, se pueden clonar especies extinguidas en casa como si tal cosa y, lo más sorprendente de todo: la literatura se ha convertido en la gran pasión mundial,  la literatura es la “religión” mayoritaria.

Es difícil definir el género literario al que pertenece El caso Jane Eyre, básicamente se trata de una novela policíaca aderezada con unas gotas de ciencia ficción, una estética que ahora denominaríamos steampunk y, por encima de todo mucho humor. La protagoniza la detective literaria Thursday Next, excombatiente de la guerra de Crimea que todavía vive atormentada por la pérdida de su hermano en la celebre carga de la Brigada Ligera.

La vida de Thursday trascurre sin alegrías, su trabajo consiste en investigar si fue Shakespeare quien realmente escribió sus obras o fue otro, mientras que en su tiempo libre se lamenta de su pésima situación sentimental y aguanta como puede las visitas de su padre, miembro de la Crono Guardia, que aparece y desaparece literalmente sin previo aviso. La aparición de un malvado personaje, Acheron Hades, la encarnación del mal en su máxima expresión y, por si fuera poco, dotado de extraños poderes hará que Thursday regrese a su ciudad natal donde ha sido raptado su tío Mycroft, un genio que ha inventado un artilugio que permite entrar en los libros e interactuar con los protagonistas; otro de los "protagonistas" que también entra en juego es la poderosa organización Goliath, autentico gobierno en la sombra que acaba de patentar un arma que puede acabar con la guerra de Crimea. Con todos estos ingredientes, y con un ritmo vertiginoso desde la primera página, nuestra Thursday Next se verá inmersa en una sucesión de aventuras que la llevará a situaciones tan poco comunes como cazar vampiros, viajar en el tiempo, reencontrarse con su antiguo gran amor o introducirse en el interior de Jane Eyre, la conocida novela de Charlotte Bronte.

Todo esto y mucho más se puede encontrar en la primera entrega de las aventuras de Thursday Next, una obra de sorprendente originalidad que se mueve entre diversos géneros aportando frescura y originalidad. Los que estamos ya irremediablemente enganchados a sus aventuras no tendremos que esperar mucho para disfrutar de su segunda entrega; ya está anunciada para el mes de octubre una segunda dosis que llevará por título Perdido en un buen libro. La editorial Ediciones B, para su colección Nova, tiene previsto publicar toda la saga que además de los mencionados El caso de Jane Eyre y Perdido en un buen libro está compuesta por otras tres novelas más: The Well of lost Plots, Something Rotten y Amongst Sequels.

martes, junio 19, 2007

JOE HALDEMAN - La guerra interminable


 La guerra interminable (1974) es la novela que encumbró a Joe Haldeman de manera definitiva  instalándolo en el Olimpo de los grandes escritores de ciencia ficción de todos los tiempos, además de obtener logros más mundanos como por ejemplo la triple corona de premios literarios a los que podía aspirar: el Nebula en 1975 y el Hugo y Locus en 1976; debido al éxito cosechado, la novela se convertiría en saga, alargándose en dos nuevos títulos con La paz interminable (1997) y Forever free (1999), esta última inédita en castellano.

En su novela, Haldeman construye un profundo alegato antibelicista, se la considera una crítica a la polémica y pro-belicista Tropas del espacio, una de las obras maestras del maestro Heinlein (cuántos detractores de Heinlein le deben a éste sus mejores momentos dentro del género de la ciencia ficción, incluidos muchos escritores). La guerra interminable nos cuenta las peripecias de los soldados que luchan en la guerra contra una raza alienígena, los enigmáticos Tauran; el enfrentamiento bélico no es más que el pretexto para hacer una exploración de la condición humana y  de la innata capacidad del hombre para inhibirse de los horrores que es capaz de crear; asimismo, Haldeman aprovecha para cargar contra la burocrácia que crea el propio mecanismo de la guerra y que es un factor tan peligroso para el soldado como el mismo enemigo.

Haldeman añade a la narración elementos hard de gran interés, algo que forma parte de su sello personal e intrasfarible con los que se ayuda para planificar hasta el más mínimo detalle las paradojas temporales que surgen en la novela, sin duda de lo mejor de la misma, por el acertado tratamiento que hace de los efectos psicológicos que sufren los soldados debido a la dilatación temporal propia de  los viajes espaciales a grandes velocidades. Dichos viajes son posibles gracias al descubrimiento del salto colapsar, un avance tecnológico que permite recorrer enormes distancias en el espacio, pero los efectos de la singularidad espacio-tiempo consigue que todos los que utilicen este sistema para viajar descubran a su regreso que lo que para ellos han sido unos pocos meses, en la Tierra han sido años.

La novela en sí, no se parece en nada a los tochos que se publican hoy día. Construida de una manera compacta, sin alardes de estilo ni florituras, resulta tremendamente sólida y fascinante, sin añadidos superfluos que tan sólo tienen la misión de añadir páginas vacias de contenidos para inflar el precio final del libro. El protagonista de La guerra interminable, un joven estudiante que responde al nombre de Willian Mandela, es reclutado para formar parte de un grupo de fuerzas de élite del ejército que deben cumplir con los requisitos de tener un coeficiente de inteligencia por encima de 150 y una impecable condición física. El grupo de élite al que pertenece el joven Mandela es sometido a un duro entrenamiento antes de ser enviado a luchar contra el enemigo.

La guerra contra los misteriosos Taurinos provoca que los soldados que participen en ella pierdan todo aquello que dejan cuando parten hacía el frente y no sepan que se encontraran a la vuelta; de esta forma asistimos a los enormes cambios que se producen en la civilización, cambios que elimina la posibilidad de reinsertase en la vida civil a los veteranos de guerra, viéndose obligados a alistarse de nuevo en el ejército. Esta circustancia invita a pensar en las bases autobiográficas que subyacen en la obra, no olvidemos que Haldeman combatió y fue herido de gravedad en Vietnam, y que tras la escusa de un space opera, el autor presenta en forma de metáfora causada por los viajes espaciales, los efectos de desamparo y rechazo que padecieron los soldados norteamericanos a su regreso a los Estados Unidos, poniendo de manifiesto lo inutil de la guerra.

El final de la novela es un tanto moralista y a la vez dulce por el final feliz que les proporciona a los protagonistas. Al regresar de su última misión, los supervivientes de la contienda descubren que la paz con los Taurinos se ha conseguido gracias a renunciar a la individualidad, tanto física como mental, todos los seres son uno solo; han adoptado el modelo de civilización Taurino para poder entenderse con ellos (el individualismo es uno de los caballos de batalla de Heinlein, una idea que promueve en cada uno de sus escritos y que en La guerra interminble es rebatido por Haldeman). Una aceptación de que el estado de guerra es inherente al ser humano y de que para evolucionar deben abandonar la condición humana.

Como curiosidad comentaré que tuve la oportunidad de conocer a Haldeman y a su mujer, que por cierto habla un perfecto castellano, en el Kosmopolis 2004 de Barcelona. Junto a otros Cyberdarkianos, hoy sedicianos, fui espectador de la conferencia que ofreció sobre la guerra, como no, una charla interesantísima donde cargó con dureza contra la política militarista de Estados Unidos y, en algunos momentos, sobre las tesis militaristas e individualistas de Heinlein. Que Haldeman sea veterano de guerra se nota en la profundidad de algunos de los personajes de la novela en los que seguramente se ve reflejado. En resumen, una estupenda novela que es muy recomendable releer de tantao en tanto para que no caiga en el olvido  y sirva de referencia para comparar algunos de los escritos de los nuevos adalides de la ciencia ficción.

viernes, junio 15, 2007

The Pila veraniega

Los meses de verano me traen un poco más de tiempo libre que podré dedicar a la lectura, si no hay contratiempos. Hasta el mes de septiembre podré dar buena cuenta de parte de la cantidad de libros pendientes de lectura que se me han ido acumulando en las estanterías durante los últimos meses.

Por otra parte, la nueva política de adquisición de libros por parte de la biblioteca de mi ciudad ha añadido también unos cuantos ejemplares a la Pila, cosa que está bien, dinerito que me ahorro al no tener que comprarlos.

Al final me ha quedado una Pila muy extensa de la que espero poder leer al menos la mitad en estos casi tres meses que estaré libre de estudios y "sólo" tendré que trabajar.

Los libros que forman la Pila son:

El caso Jane Eyre - Jasper Fforde (el próximo en caer)
La novela perdida de Lord Byron - John Crowley
Todo bajo el cielo - Matilde Asensi
La Vieja guardia - J. Scalzi
El orbe y la rueda - Michael Jeury
Komar - Lois McMaster Bujold
Una campaña civil - Lois McMaster Bujold
El último puente - S. Eriksson
Los jardines de la luna - S. Eriksson
El profeta guerrero - S. Bakker
Sombras sobre Baker Street - Relatos
Tormentas de Espadas - George R. R. Martin
Ilión I: el asedio - D. Simmons
Ilión II. la rebelión - D. Simmons
Vencer al dragón - Bárbara Hambly
Johathan Strange y el Señor Norrell - Susanna Clarke
Leyes de mercado - Richard Morgan

A estos les he añadido unas cuantas relecturas que tengo pendientes, la mayoría clásicos de la ciencia ficción que leí hace 20 años y de los que apeñas me quedan unas imagenes en la memoria:

Tigana - Guy Gavriel Kay
Choque de Reyes - george R. R. Martin
Nunca me abandones - K. Ishiguro
Matadero 5 - K. Vonnegut (desde su muerte lo tengo en la mesita de noche)
La guerra interminable - J. Haldeman (estoy con el ahora mismo)
Un mundo feliz - Aldous Huxley
1984 - George Orwell
Solaris - Stanilslaw Lem

En fin, una lista larga a la que segurmente se irán sumando algunas novedades interesantes que salgan al mercado durante estos meses, caerán seguro Dorada de Lucius Shephard y alguno de bolsillo que anuncia Puzzle: Dentro del leviatán, Regreso a Belzagor...y por supuesto La Guía de Lectura de Barceló que está al caer :DDD

martes, junio 12, 2007

PANDORA EN EL CONGO - Albert Sánchez Piñol

Pandora en el Congo venía abalada por el rotundo éxito cosechado por Sánchez Piñol con su estupenda La piel fría.
El autor repite la misma receta que le hizo triunfar con su primera novela, eso sí, es una naración más elaborada en cuanto a argumento, trama y subtramas, pero menos trabajada en la construcción de los personajes.
El recurso del libro dentro del libro, utilizado con mucho acierto, divide la historia en varias tramas entrelazadas entre ellas y cada una con un registro diferente: desde la aventura más espectacular, hasta el relato policiaco y judicial; sin olvidar los momentos de humor que aportan los extraños habitantes de la pensión donde se aloja el protagonista.

La novela nos cuenta como Thomas Thompson, joven aspirante a escritor, malvive como negro literario de negro literario escribiendo historias ambientadas en el África negra. Un día recibe el encargo de un hábil abogado para que escriba las penalidades sufridas por Marcus Garvey, condenado a muerte por el asesinato de los aristócratas hermanos Craver, durante un viaje al corazón más recóndito del Congo en busca de oro.

En el trascurso de la expedición encuentran una gran fortuna en oro, pero son atacados por una extraña raza subterránea, los tecton. Aparece un personaje femenino perteneciente a esta raza, Amgam, que juega el mismo papel que el personaje femenino de La piel fría.

Las aventuras que explica Marcus Garvey no tienen desperdicio; no podemos evitar retrotraer nuestra memoria a los grandes clásicos que nos han acompañado durante juventud: Conrad, Verne, también he leído comentarios sobre posibles parecidos con la obra de Lovecraft que no acabo de ver claros, sí que tienen muchas similitudes con Arthur Machen y sus obras El Terror y Los tres impostores, pero por encima de todos estos referentes Pandora en el Congo es un homenaje a H. Ridder Haggard y sus maravillosas novelas de aventuras; especialmente a Las minas del rey Salomón (1885) y Ella (1887).

La novela viene aderezada con los “tics” que parecen formar parte del peculiar estilo de Sánchez Piñol: en primer lugar, un verbo grandilocuente en determinados pasajes que le dan a la narración la apariencia de ser más pretenciosa que ambiciosa, y por otra parte, el mensaje moralista sobre la condición humana que esta vez tiene como protagonista el darwinismo social inherente a la colonización de África por parte de las metrópolis europeas.

El resultado final es una gran novela de aventuras, se disfruta enormemente, que nos deja la sensación final de haber ido abriendo una matrioskha rusa; siempre aparece una sorpresa más dentro de otra sorpresa, un giro nuevo a lo que parecía definitivo.

Una lectura muy recomendable para desconectar de lo cotidiano y disfrutar de una novela como aquellas que se hacían antes, muy, muy, muy antes.

martes, junio 05, 2007

SOY LEYENDA - Richard Matheson


Sin duda Soy leyenda es, por méritos propios, uno de los clásicos incuestionables de la literatura de ciencia ficción. Una novela corta, de poco más de 100 páginas, salida de la hábil pluma de Richard Matheson y que ha servido de modelo ha incontables producciones posteriores; ya sean literarias, cinematográficas o incluso videojuegos.

El argumento es reflejo de las inquietudes que despertaban en la sociedad americana la amenaza nuclear o bacteriológica que amenazaba con destruir la vida en el mundo; debemos tener en cuenta la fecha de publicación del relato 1953, en plena guerra fría.

Soy leyenda, en primera instancia, parece una distopía que dibuja un futuro apocaliptico en un mundo poblado de supervivientes de una guerra biológica que se han transformado en unos seres parecidos a los tan manidos vampiros de las novelas y películas de serie B, en este nuevo orden mundial sólo un hombre parece haber escapado a la plaga y sobrevive luchando día y noche contra los vampiros. Con este sencillo planteamiento Matheson construye una historia breve, intensa y llena de matices. Una obra redonda, construida con una gran economía de medios donde los personajes apenas están esbozados con cuatro pinceladas.

Robert Neville, protagonista de la novela, es el último hombre “normal” sobre la Tierra. Un moderno Robinson Crusoe que ha sobrevivido al naufragio de la humanidad y que intenta adaptarse a un mundo donde él no encaja. La vida de Neville se basa en buscar y matar vampiros durante el día mientras la noche la dedica a defenderse en su refugio del ataque de las criaturas de la noche que lo acosan sin descanso. En apariencia un argumento simplista, nada de eso, el personaje de Neville no deja de evolucionar durante toda la novela. Pasa por diferentes periodos de lucidez, cuando no bebe, buscando de manera científica el origen de la mutación. En otros momentos, cuando bebe, se muestra como un ser vulnerable, condicionado por la soledad que padece y atormentado por los recuerdos que en breves flash backs nos cuentan su pasado.

La novela nos deja algunos momentos brillantes como lo que acontece con el perro que encuentra, el momento lacrimógeno de la novela, y sobretodo el final donde Neville acepta su condición de “diferente” y se abandona a su suerte.

En la actualidad se está preparando en Hollywood una nueva versión para la gran pantalla de Soy Leyenda, que si no me equivoco será la tercera después de la coproducción italo-americana El último hombre sobre la Tierra del año 64 interpretada por Vincent Price y del clásico de los 70 The Omega Man protagonizada por Charlton Heston. En esta nueva revisión de la obra de Matheson el papel de Robert Neville será interpretado por Will Smith.




jueves, marzo 08, 2007

MÉDULA - Robert Reed

La primera referencia que me llegó de esta novela vino de la mano de estación de nieblas donde aparecía una reseña que, por lo interesante, invitaba a la lectura de la novela. Poco tiempo después, aparecía la noticia de la publicación de Marrow, Médula editada en castellano por La Factoría de Ideas en su colección Solaris Ficción. Médula es la primera novela de Robert Reed que sale a la luz en España, aunque no se trata de un total desconocido en nuestro país ya que con anterioridad se han publicado varios relatos suyos que han tenido una buena aceptación.  Cabe apuntar que Médula nace como la "ampliación" de tres relatos de Reed: Marrow publicado en 1997, The Remoras y Aeon's Child publicados en el recopilatorio The dragons of spring place en 1999.

La novela en sí no ha sido lo que esperaba, aunque tampoco se puede decir que para mi haya supuesto una total decepción. El problema, en parte, es por las enormes expectativas que me había generado el argumento de Médula: la aparición en el Sistema Solar de una gigantesca nave del tamaño de Júpiter que viaja sola por el espacio y, que después de explorarla, es colonizada por los humanos en dura pugna con otras razas alienígenas que no le harían ascos a poseer semejante trasto. Los humanos que se instalan en la gigantesca nave se constituyen en una aristocracia dominante autodenominada los Capitanes. Estos humanos poseen una tecnología muy avanzada, lo cual, les permite vivir casi eternamente gracias a los avances en nanotecnología que les hacen inmunes a las enfermedades y capaces de regenerarse de cualquier tipo de percance.

Los Capitanes, o deberíamos decir más bien las Capitanas, ya que son las mujeres las que tienen el mando de la nave, deciden emplear los enormes recursos de tiempo y espacio físico del que disponen en recoger especies alienígenas, darles cobijo y sustento y pasar la eternidad vagando por la galaxia sin preocuparse mucho de quién, cómo y cuándo proyectó y construyó tan colosal nave. En eso estaban cuando descubren en el centro de la nave nada más y nada menos que un planeta del tamaño de Marte. La exploración del misterioso planeta interior acaba en tragedia y con los Capitanes atrapados en él sin posibilidad de escapatoria. A partir de aquí se suceden un sinfín de acontecimientos narrados de una manera poco afortunada por  Robert Reed, no sé si por falta de una mayor capacidad para ordenar y trasmitir coherentemente el caudal narrativo que se podía generar con tan buen planteamiento inicial, o si la poca gracia en su discurso es consecuencia de una pésima traducción por parte de la editorial (como viene siendo frecuente por parte de La Factoria de Ideas).

La tragedia, el engaño y el comportamiento caprichoso de los Capitanes desembocarán en un final sorpresivamente cosmogónico y poco claro que deja muchos cabos sin atar, y que seguramente, serán resueltos en una futura secuela. La futura secuela ya existe en el mercado de habla inglesa y lleva por título The well of stars (novela que años después de ser publicada Médula en nuestro país no parece que vaya a ver la luz en castellano).

¡Lástima de ideas desperdiciadas por Reed! La historia presentaba argumentos para haber podido ser una muy buena novela de ciencia ficción y un space opera de referencia. En apariencia parecía una novela ambiciosa, llena de conceptos interesantes que a la postre sólo sirven como decorado de cartón piedra donde se desenvuelven unos personajes planos, vacíos de contenido, apenas un boceto de lo que podrían haber dado de sí. El escritor se ha empeñado en convertir la oligárquica y cerrada sociedad matriarcal de los Capitanes en una copia del Olimpo; en dioses sometidos a sus bajas pasiones de traiciones, odios, celos e incestos. Esta idea se refuerza con la semejanza que hace entre el idealizado paraíso en que convierte la nave y el Hades que representa Médula, el planeta interior dominados por mares de fuego y volcanes en erupción.

Como dato más negativo de la novela destacaría los saltos de miles de años que se dan a lo largo de la narración sin que parezca que durante ese tiempo haya podido ocurrir algo de interés; excesivamente rápido en la información en unos momentos y minucioso en otros. El resultado es una narración bastante irregular y que invita a la confusión.

En fin, una novela que está vendiendo muy bien, me costó dos semanas encontrar una librería que no la tuviera agotada, y que tendrá su público a favor y en contra. Yo me posiciono con los que no han encontrado lo que buscaban entre sus páginas.

lunes, febrero 19, 2007

LAS MENTIRAS DE LOCKE LAMORA - Scott Lynch


Las mentiras de Locke Lamora es, sin duda, uno de los títulos más esperados por todos los aficionados al género gracias al éxito, tanto de ventas como de crítica, con el que viene avalado.

Esta novela es la primera del joven escritor norteamericano Scott Lynch y pertenece a la serie Los Caballeros Bastardos que, si se cumple lo previsto, se compondrá de un total de siete entregas. La segunda novela de la serie saldrá al mercado de habla inglesa en julio de este año y llevará por título Red Seas Under Red Skies. Otros títulos previstos para las próximas entregas de la serie son: The Republic of Thieves para la tercera entrega, The Thorn of Emberlain para la cuarta y The Ministry of Necessity corresponderá a la quinta. El éxito de Las mentiras de Locke Lamora no ha pasado desapercibido para el mundo del cine que ya tiene comprados los derechos de la novela para llevarla a la gran pantalla.


La novela en si, la podemos definir como una narración de aventuras de corte clásico y, también, como un muestrario de la literatura y del cine de entretenimiento que componen el imaginario colectivo de varias generaciones. En sus páginas, encontramos referencias a Dickens, Dumas, Twain, la novela picaresca, la de capa y espada, el cine “palomitero” y los héroes y antihéroes que más atractivos nos parecieron en nuestras lecturas juveniles. El bagaje que cada lector haya atesorado a lo largo de su vida se verá reflejado en cada acontecimiento que compone la novela de Lynch. Ese es, según mi modesto entender, una de las claves del éxito de la novela; el tener siempre la sensación de pisar terreno amigo, el adentrarnos en paraísos conocidos, sentirnos arropados entre las páginas del libro. El continuo reconocimiento de elementos nos podría llevar a calificar la novela de Lynch como poco original; no sería justo por lo despectivo que resulta esta apreciación, sin duda, es más justo reconocer el aire iconoclasta que el autor sabe darle a su obra recogiendo cosas de aquí y de allá para construir una historia fresca y absorbente como pocas.

La trama se desarrolla en una de esas ciudades con personalidad propia y, que en si mismas, son un personaje más de la novela; la milenaria Camor, una de las múltiples Ciudades Estado que componían el desaparecido Imperio de Therin. Una ciudad construida sobre las ruinas de cristal de una misteriosa y antigua civilización desaparecida. En los bajos fondos de Camor, entre canales infestados de extrañas criaturas y callejones oscuros y húmedos ha crecido Locke Lamora; huérfano recogido y adiestrado en las artes del robo y el engaño por el Padre Cadenas, alma mater de los Caballeros Bastardos; un grupo de timadores y ladrones de guante blanco de naturaleza epicúrea y hedonista.

Los Caballeros Bastardos son una pequeña banda que forma parte de la red de crimen organizado de Camor y que tiene como jefe supremo a Capa Barsavi, el “padrino” de los bajos fondos Camorreses, que dirige con mano de hierro el imperio del crimen que ha levantado a lo largo de los años a base de sudor propio y sangre ajena. La aparición de un misterioso personaje, el Rey Gris, que amenaza el monopolio criminal de Capa Barsavi, desencadena una serie de acontecimientos que arrastrarán a Locke Lamora a una serie de aventuras y desventuras que dejarán al lector pegado a las páginas del libro hasta el final . No me parece oportuno revelar mucho más de la trama, mejor dejar al lector que descubra por si mismo todos los giros y subtramas que contiene la novela, no obstante, si que quisiera dejar mi impresión sobre un par de asuntos.
El primero es la magia, tarda en aparecer en la novela, pero cuando aparece lo hace con fuerza. Esto me sorprendió un tanto. El carácter gregario que el autor le había otorgado a la magia en su obra contrastaba con el enorme poder que tienen los magos en el mundo creado por Lynch y el potencial que tenían para enriquecer la trama. Sin duda, en esta primera novela sólo ofrece pequeños apuntes de lo que prepara para futuras entregas de la serie. Otro esbozo de futuro que adelanta Lynch lo ofrece, de manera genial, a través de, y permitidme el juego de palabras, las mentiras de Locke Lamora; en las historias que trama el hábil embaucador para ganarse la confianza de sus víctimas nos muestra la situación política y estratégica de las Ciudades Estado de Therin, sin duda, otro anticipo de por donde nos veremos conducidos en las siguientes entregas de las aventuras de Locke Lamora.

La estructura de la novela la componen largos capítulos que alternan el presente con pasajes pertenecientes a la infancia de Locke Lamora y sus compañeros de correrías. La intercalación de estos flashbacks ralentiza la acción y, con frecuencia, parecen dos novelas paralelas que no terminan de casar entre ellas. Este hecho, junto a lo alejado del final que queda el punto culminante y de máximo interés de la novela, es el único “pero” que se le puede poner a la obra de Lynch, el resto, resulta excelente.
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