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jueves, agosto 09, 2007

VENCER AL DRAGÓN - Bárbara Hambly

Es difícil innovar en cualquier tipo de género literario, en la fantasía épica es quizá más difícil por la tiránica influencia que ejerce la obra de Tolkien sobre la estructurara de la historia que se narra y la tipología de personajes que intervienen en la narración. La continua repetición del argumento básico de este tipo de novelas de aventuras: lucha entre el bien y el mal, personaje predestinado, viaje iniciático, etc., ha producido un estancamiento que ha propiciado la degeneración de la fantasía épica convirtiéndola en un repetitivo subproducto de la obra de Tolkien destinado a un público juvenil al que, presuntamente, la calidad literaria le trae sin cuidado y consume masivamente la larga lista de “dragonadas” que componen el lucrativo negocio de las franquicias. Por suerte, de tarde en tarde aparece alguna excepción que merece ser mencionada. Es el caso de Vencer al Dragón, escrito por la injustamente olvidada Bárbara Hambly. Novela publicada por Ediciones B en la década de los 90 y recientemente recuperada por Byblos, la colección de bolsillo que le está quitando la etiqueta de descatalogado a títulos muy apetecibles.

Vencer al Dragón es una rara avís dentro de la fantasía épica. Destaca el agradable estilismo de la Hambly que coloca las formas literarias al mismo nivel que el fondo de la narración; un fondo que recrea una historia aparentemente tópica dentro del género fantástico: un campeón que debe vencer a un dragón y salvar el reino. La innovación viene por las características de los protagonistas de la novela, héroes humanizados en un mundo decadente donde se van perdiendo los valores tradicionales y, sobre todo, por lo moderno del planteamiento “secundario”: la reivindicación femenina de la conciliación entre la vida profesional y la familiar. Como se puede apreciar, el tema de que subyace en la novela es totalmente actual, lo novedoso es el decorado donde Bárbara Hambly escenifica sus quejas.

El argumento nos cuenta en un tono crepuscular los avatares a los que se tendrá que enfrentar la protagonista, Jenny Wynest, una hechicera cuarentona, madre de dos hijos y casada con el único caballero vivo que ha vencido un dragón: un modesto señor feudal que reparte su tiempo entre el estudio de viejos libros de ciencia y la cría de cerdos. Jenny siente que la dedicación a su familia le ha quitado el tiempo que necesitaba para trabajar sus dotes mágicas y llegar a ser una hechicera poderosa; sin este tiempo necesario para el estudio tan sólo ha llegado a ser poco más que una curandera. La aparición en el reino de un poderoso dragón, Morkeleb el negro, la lleva a ella y a su marido a viajar hasta la Corte Real. Allí conocerá a una poderosa y bella hechicera que tiene dominado al rey y en la que se mira y contempla lo que ella pudo ser y no ha sido. La lucha contra el dragón tiene mucho de simbólico el dragón no representa el mal, sino la naturaleza propia de todas las cosas; el dragón actúa como deber actuar, es fiel a su naturaleza, no pierde su identidad con meditaciones éticas o morales sobre las consecuencias de sus actos. La gran lucha de Jenny no es contra el dragón, es una lucha interior ya que el dragón Morkeleb simboliza todos sus deseos incumplidos de poder, libertad y sabiduría. El dragón que debe vencer Jenny es decidir entre volver con su marido y sus hijos o dedicarse en cuerpo y alma a su profesión: la magia.

El resultado final es una muy buena novela de fantasía épica adulta, escrita con gran elegancia y solvencia. Fantasía adulta que no deja de lado unas buenas dosis de magia y acción para mantener al lector pegado a sus páginas. Sin duda una lectura que agradará a los aficionados al género.
 
 
 
OTRAS VISIONES:

sábado, julio 29, 2006

EL CABALLERO/ EL CABALLERO MAGO 1 - Gene Wolfe

Los lectores habituales de Gene Wolfe ya conocen de la calidad de sus escritos y del trasfondo que acompañan todas sus historias. En ese acuerdo tácito que se establece entre escritor de género fantástico y lector de estas obras de evasión, Wolfe no solo cumple con su parte de proporcionar diversión y entretenimiento, además ofrece un elaborado trabajo que obliga a estar con la mente despierta, observar, deducir e interpretar todo aquello que se nos muestra en las páginas que vamos pasando.

En El Caballero; primera parte o mitad de un libro, como se prefiera, Wolfe recrea la literatura de aventuras caballerescas de la Edad Media donde funde elementos de diferentes tradiciones. Encontramos el inevitable peaje a Tolkien y el folklore céltico de duendes y elfos, los cuentos populares y la narración artúrica, con todos los ingredientes que se pueden encontrar en la literatura medieval cuyas características más típicas de la sociedad que representaban eran: el castillo como centro de poder político, el linaje aristocrático y el orden de caballería como estamento social que se reviste con una dimensión ética y fantástica. Este último aspecto evidencia la valoración del uso de las armas y de la proeza heroica como unos valores morales y distintivos del resto de la sociedad.

La historia está contada como si se tratara de una carta que el protagonista, un adolescente americano, escribe a su hermano Ben. En esta carta le cuenta como fue a parar a Mythgarthr, uno de los siete niveles de realidad, que forman el extraño mundo donde ha aparecido después del viaje descendente a través de una cueva (recurso de otras obras de la literatura medieval, por ejemplo Blandín de Cornualla, o salvando las distancias la misma Alicia en el País de las Maravillas). Able aparece junto a una extraña mujer parecida a una bruja que lo llama Able del Gran Corazón y le relaga un hilo para que le sirva de cuerda en el arco que debe construirse. Con parte de la memoria perdida inicia un viaje para encontrarse a si mismo y averiguar quién es y dónde está. En su búsqueda encuentra una variada representación de los personajes que habitan los mágicos reinos donde ha ido a parar y vamos conociendo al mismo tiempo que él las particularidades cotidianas del nuevo mundo que explora. La narración está fraccionada en un gran número de episodios cortos que ofrecen una buena agilidad a la lectura gracias a todos los acontecimientos que se suceden sin pausa. En estos episodios conoce como funciona la sociedad de Mythgarthr, en un momento histórico parecido a nuestra Edad Media, pero con un amplio abanico de personajes fantásticos entre los habitantes del lugar. Su deambular lo lleva a conocer a quien dice se su hermano, el anciano Valiente Berthold, al noble caballero Ravd que le hace tomar la determinación de convertirse él mismo en caballero, a Disiri la reina de los elfos del musgo de la que se enamora y que lo convierte en adulto encargandole la búsqueda de la mágica espada Eterna, guardada por un fiero dragón en un lugar desconocido. A lo largo del camino va encontrando compañeros de viaje, un marinero tuerto que se convierte en su sirviente, un ogro, dos doncellas elfas del fuego, Mani, una gata que habla y Gylf, un ser con forma de perro que es el encargado de guiarlo en muchas ocasiones haciendo esa función de psicopompe o guía del alma (en la literatura caballeresca a menudo el perro ha tenido la función de conducir al hombre hacía los mundos invisibles o psicológicos, hacía el más allá).Able del Gran Corazón decide ofrecer sus servicios de caballero al Duque de Marder que le encomienda una misión en tierras de los gigantes.

Dos factores a tener en cuenta en esta narración son el tiempo y el espacio. El protagonista hace diversos viajes a los mundos superiores e inferiores habitados por seres mágicos. En estos mundos el tiempo transcurre de manera diferente, lo que para él son unos días de estancia, en Mythgarthr pueden ser años. En ocasiones esos viajes se realizan mediante sueños y otras es “transportado” sin saber bien el mecanismo que hace posible este viaje. Estos sueños están repletos de una simbología difícil de desentrañar y que invita a una nueva relectura del libro, que de seguro aportará muchos datos que se habrán pasado por alto.

Como he dicho antes El Caballero se trata de la mitad de un libro, la historia queda cortada sin haber cerrado ningún hilo narrativo y pendiente de abrir otros nuevos que el personaje principal ha ido adelantando. Si Minotauro sigue el patrón original la continuación se titulará El Mago. Esperemos que no demoren su publicación, el corte en el momento álgido de la primera entrega deja con los dientes muy largos.
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